22 de septiembre de 2011

Benedicto XVI en Alemania: caminar con Dios hacia el futuro

El Papa Benedicto XVI realiza su tercera visita a Alemania del 22 al 25 de septiembre. El viaje comprende tres etapas principales que describen en sí mismas los temas de la agenda: Berlín, Erfurt y Friburgo. Serán días intensos por el número de reuniones y por su naturaleza. Cuatro asuntos estarán presentes en los discursos del Papa en estos días: el ecumenismo, el diálogo interreligioso, la secularización en Europa y la particular situación que atraviesa la Iglesia en Alemania a causa del “drama de nuestro tiempo”. El lema del viaje resume bien los objetivos de la visita: Donde está Dios, ahí hay futuro (“Wo Gott ist, da ist Zukunft”). “Que Dios vuelva a nuestro horizonte” (Benedicto XVI. Palabras para la Televisión Pública Alemana, 18 de septiembre de 2011).

En la primera fase en Berlín el Papa tendrá diversos encuentros con personalidades de la política: con el Presidente Federal Christian Wulff y con la Canciller alemana, Angela Merkel. También será recibido, en calidad de Jefe de Estado de la Santa Sede, en el Parlamento alemán, donde sostendrá un muy esperado discurso. Es la primera vez en la historia que un Papa hable ante los parlamentarios.

La segunda etapa tendrá un carácter fuertemente ecuménico. No es por azar que se haya escogido Erfurt, pues en esa ciudad vivió y se ordenó sacerdote católico el reformador Martín Lutero, quien después continuaría su propio camino. Alemania tiene más de 80 millones de personas, un tercio se declara católica, la otra tercera parte evangélica; y hay más de 4 millones de musulmanes. En Erfurt el Pontífice se reunirá con representantes del Congreso de las Iglesias Evangélicas Alemanas y más tarde participará en una celebración ecuménica en la Iglesia del ex convento agustiniano de Erfurt, residencia de Lutero entre 1505 y 1511.

La tercera etapa tendrá un tono marcadamente pastoral. Friburgo es la segunda diócesis con más católicos en Alemania, precedida de Colonia, que Benedicto XVI visitó en el 2005 con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud. En Friburgo el Papa acudirá al seminario de la diócesis para reunirse con los seminaristas y luego con el comité central de los Católicos Alemanes, una organización de laicos compuesta por asociaciones y movimientos que trabajan a favor de la Iglesia Católica y de la sociedad. Hay que subrayar que Alemania es uno de los países europeos en donde los ciudadanos participan muy activamente en asociaciones privadas, que van desde el desarrollo personal hasta la labor social. Punto culminante de la visita a Friburgo serán la vigilia con los jóvenes en el Centro de Convenciones de Breisgau, y la Santa Misa en el aeropuerto de esa ciudad.

El Papa visita su país natal que ha sido azotado, en los dos últimos años, por escándalos de diversa naturaleza y que han provocado una “reducción” en el número de católicos. Cerca de 181 mil se “dieron de baja” en el último año para quitarse la carga fiscal. En la nación teutona el contribuyente que se declara católico debe pagar al Estado el impuesto eclesiástico (Kirchensteuern).

La secularización será otro reto que Benedicto XVI abordará, tal como él mismo lo señaló: “En estos días queremos empeñarnos para volver a ver a Dios” (Benedicto XVI. Palabras para la Televisión Pública Alemana), para poner los ojos nuevamente en Él.

El fondo de los problemas anteriores es “el drama de nuestro tiempo”, según lo definieron los Obispos Alemanes en la Carta “Creer hoy”, del 17 de marzo de 2011. En este documento los prelados señalan que los fuertes retos que vive la iglesia católica alemana son una oportunidad para el diálogo al interior. Por ello, con la anuencia de Benedicto XVI, los obispos alemanes han lanzado una iniciativa de diálogo- debate sobre temas fundamentales para la vida de la Iglesia. Se desarrollará desde el 2011 y hasta el 2015 y consistirá en una serie de debates realizados en contextos específicos, como la presente visita del Papa, o el Congreso Eucarístico Nacional en Colonia en el 2013. Estos debates tendrán como objetivo: conferir “al camino de fe de nuestra Iglesia en Alemania (en este milenio que apenas inicia) un perfil teológico y cohesión social” (Carta “Creer Hoy”). Los ejes que guiarán los debates son: “La responsabilidad de la Iglesia en la sociedad plural”; “la adoración de Dios hoy”; “el testimonio de la fe en el mundo de hoy”.

No hay que esperar grandes sorpresas, ni que el viaje se convierta en un show, pues la situación de la Iglesia en ese país no cambiará de la noche a la mañana. Tal como señaló el Pontífice al referirse a su encuentro ecuménico en Erfurt: “La verdadera grandeza del evento consiste… en que en este lugar juntos podamos pensar, escuchar la Palabra de Dios y rezar”. La importancia del evento será que el Sucesor de Pedro confirme a su país natal en la fe, de forma que puedan caminar como Iglesia hacia el futuro, con los ojos puestos en Dios, porque “Donde está Dios, ahí está el futuro”.