22 de enero de 2012

Comunicado Oficial de la Conferencia del Episcopado Mexicano

El 12 de diciembre de 2011, Su Santidad Benedicto XVI anunció que tenía la intención de emprender un Viaje Apostólico, antes de la Santa Pascua, a México y Cuba.

Al término de las consultas llevadas a cabo con el Gobierno de los Estados Unidos Mexicanos y de la Conferencia Episcopal que lo han invitado, y luego del detallado estudio realizado por los responsables de los viajes del Papa, conjuntamente con autoridades federales y miembros del gobierno de Guanajuato, el Santo Padre ha aprobado el programa que le fue sometido y que se verificará del modo siguiente:

El Santo Padre llegará, proveniente de la ciudad de Roma, al Aeropuerto de León, Guanajuato, (Bajío), la tarde del viernes 23 de marzo de 2012, en donde será recibido oficialmente por S.E. el Señor Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, Lic. Felipe Calderón Hinojosa, por la Conferencia Episcopal y por el Sr. Arzobispo de León.

Durante su permanencia en México se hospedará en la residencia de las Religiosas del Colegio Miraflores, de León, Guanajuato.

La tarde del sábado 24 de marzo, se trasladará a la Casa del Conde Rul, sede de Representación del Gobierno del Estado de Guanajuato, para un encuentro oficial con S.E. el Sr. Presidente de la República Lic. Felipe Calderón Hinojosa y su Delegación. Al final el Santo Padre saludará y bendecirá a los niños y fieles que se encontrarán reunidos en la Plaza de la Paz, de la ciudad de Guanajuato, Gto.

Durante la mañana del domingo 25 de marzo, el Santo Padre presidirá una Misa multitudinaria en el Parque Bicentenario, Municipio de Silao, al pie del Cerro del Cubilete que en su cima alberga el Monumento a Cristo Rey. En tal circunstancia encontrará a los fieles representantes de todas las Diócesis de México.

Por la tarde del mismo día 25, el Santo Padre, en la Iglesia Catedral de León, se reunirá para el rezo de Vísperas y dirigirá su mensaje a todos los Obispos de México y a los Representantes de los demás episcopados de América Latina y del Caribe.

El 26 de marzo por la mañana, desde el mismo Aeropuerto de León, Gto., el Santo Padre proseguirá su viaje hacia Santiago de Cuba. Ahí será despedido por las más altas autoridades civiles y religiosas de México.

Oremos junto a Santa María de Guadalupe por el Santo Padre Benedicto XVI, por su Primera Visita Apostólica a México que es motivo de esperanza y de confirmación de la fe en el Seño

9 de noviembre de 2011

Benedicto XVI en México y Cuba, Primavera del 2012

Nov. 9, 2011. El día de hoy diversos medios de comunicación han abordado el tema de una posible visita del Papa Benedicto XVI a México, la cual sería anunciada este 12 de diciembre próximo durante la Misa presidida por el Pontífice en San Pedro en honor de la Virgen de Guadalupe. Dicha visita podría realizarse en la primavera del 2012 e incluiría México y Cuba.

Como señalé en este espacio hace unos meses, esa posibilidad está muy pronto a convertirse en realidad. Aunque la información no ha sido confirmada oficialmente ni por la Santa Sede ni por la Conferencia del Episcopado de México, existen varios elementos para deducir que es verdad.

1. Fuentes vaticanas han presentado al Santo Padre la necesidad de una visita a América Latina, diversa de Brasil, ya que como se sabe el Pontífice estuvo ahí y se prevee su participación en la Jornada Mundial de la Juventud del 2013. En América Latina se concentra la mayor parte de la población católica mundial y es México el segundo país con mayor número de católicos después de Brasil.

2. Entre los posibles países para visitar se encontraban Chile, Colombia, Cuba y México, (descartando ciudades con gran altitud como Bogotá o la Ciudad de México). En este último país las alternativas son Mérida o Guadalajara. Debido a su edad (84 años), el Papa no puede estar en sitios con gran altitud, ni realizar visitas maratónicas, como las que realizaba Juan Pablo II, de manera que se excluye la visita a 3 o 4 países en un mismo viaje. Los gobiernos de Cuba y México han extendido oficialmente invitaciones al Santo Padre para visitar esos países. Hay que recordar la invitación que hiciera el Presidente Calderón al Papa en Mayo de 2011, en ocasión de la beatificación de Juan Pablo II, o la que el Jefe del Ejecutivo Mexicano le hiciera en México, por medio del Cardenal Tarcisio Bertone, durante el Congreso de las Familias.

3. No sólo los gobiernos, sino los Arzobispos de Cuba y México, han invitado al Papa a visitar esos países. Igualmente el Presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano, Carlos Aguiar dijo que en una reunión con Benedicto XVI, el Papa sonrió cuando el purpurado le renovó la invitación a estar en suelo mexicano.

4. El Papa Benedicto XVI decidió presidir el 12 de Diciembre en la Basílica de San Pedro la Misa de la Virgen de Guadalupe, Patrona Améica y las Filipinas en honor del Bicentenario de la Independencia de los países latinoamericanos. El Arzobispo de México, el Cardenal Rivera Carrera asistirá a la ceremonia en su calidad de custodio de la imagen de la Virgen de Guadalupe.

Por todo lo anterior es muy posible que Benedicto XVI esté por primera vez en territorio mexicano, como Papa. No olvidemos que ya como cardenal, Joseph Ratzinger estuvo en Guadalajara en mayo de 1996. El pueblo mexicano ha demostrado siempre su amor y su cariño por el Sucesor de Pedro, y aunque es un pueblo enamorado profundamente de Juan Pablo II (el Papa Mexicano), no hay duda que si esta visita se hace realidad, México adoptará otro Papa Mexicano: Benedicto XVI.








28 de octubre de 2011

Líderes de diversas religiones y no creyentes se reúnen en Asís para invocar la paz y condenar la violencia y el terrorismo

“Nunca más violencia, nunca más guerra, nunca más terrorismo. En nombre de Dios, que todas las religiones traigan a la tierra la paz, el perdón, la vida y el amor”, compromiso de Asís.

27 de octubre. Convocados por Benedicto XVI cientos de líderes y representantes de diversas denominaciones cristianas, religiones y agnósticos se dieron cita en la ciudad de Asís en una “jornada de reflexión, diálogo y oración por la paz y la justicia en el mundo”. El evento se realizó para conmemorar el 25 aniversario de una reunión similar que tuvo el Beato Juan Pablo II en 1986 y en la cual también participaron líderes de diferentes religiones. El objetivo del encuentro de Asís fue“mostrar con simplicidad que hombres religiosos y de buena voluntad, desean contribuir a la construcción de un mundo mejor”, indicó el Cardenal Peter Turkson, Presidente del Pontificio Consejo de Justicia y Paz. Diversas denominaciones cristianas así como ortodoxos, judíos, musulmanes, budistas, hinduistas, y otras religiones así como agnósticos participaron en este evento interreligioso.

El centro de la jornada fue la Basílica de Santa María de los Ángeles (foto), dentro de la cual representantes de 300 grupos religiosos escucharon las reflexiones de diez delegados y del Papa Benedicto XVI quienes hablaron de las diversas tensiones en el mundo actual y ofrecieron sus perspectivas para la construcción de la paz. Al final de las intervenciones el pontífice dirigió un discurso en el cual se refirió a la violencia. “Se pueden identificar dos tipologías diferentes de nuevas formas de violencia”, dijo, “tenemos ante todo el terrorismo”. El segundo tipo “es la consecuencia de la ausencia de Dios, de su negación, que va a la par con la pérdida de humanidad”; y esto no es sólo el “ateísmo impuesto por el Estado”, sino la decadencia del hombre, la adoración de los ídolos del tener y del poder que se revela una anti religión, “en la cual ya no cuenta el hombre, sino únicamente el beneficio personal. El deseo de felicidad degenera, por ejemplo, en un afán desenfrenado e inhumano, como se manifiesta en el sometimiento a la droga en sus diversas formas”. Benedicto XVI también reconoció, con vergüenza, que en un momento de la historia, en nombre de la fe cristiana, se ha recurrido a la violencia, “pero es absolutamente claro que éste ha sido un uso abusivo de la fe cristiana, en claro contraste con su verdadera naturaleza”. Al final de este primer encuentro matutino se ofreció un almuerzo ligero, y después hubo un tiempo de silencio, meditación y oración personal.

Por la tarde los líderes de las diversas religiones y agnósticos se dieron cita nuevamente en la cima de la ciudad, en la Plaza de San Francisco, para renovar sus esfuerzos en la construcción de la paz a través de un compromiso solemne, en el cual condenan cualquier recurso a la violencia, y se comprometen a “promover la cultura del diálogo para que crezca la comprensión y la confianza recíproca entre los individuos y los pueblos”. Igualmente expresan su convicción de que “la violencia y el terrorismo contrastan con el auténtico espíritu religioso”. Al final de este compromiso, leído y aceptado por los líderes presentes, el Papa pronunció la parte final: “nunca más violencia, nunca más guerra, nunca más terrorismo. En nombre de Dios, que todas las religiones traigan a la tierra la paz, el perdón, la vida y el amor”. Este compromiso fue simbólicamente sellado con una lámpara que se encendió como símbolo de la luz que ilumina el camino hacia la búsqueda de la paz.

Foto: Asís "Canto Nuovo"

16 de octubre de 2011

Benedicto XVI anuncia un Año de la Fe

Benedicto XVI anunció hoy que el año próximo declarará un "Año de la Fe", que comenzará el 12 de octubre de 2012, cincuenta años después de la apertura del Concilio Vaticano II. El objetivo de este evento es dar un nuevo impulso a la Iglesia en la tarea de Evangelización. El Papa considera "oportuno recordar la belleza y la centralidad de la fe, la exigencia de reforzarla y profundizarla a nivel personal y comunitario, y hacerlo en perspectiva no tanto celebrativa, sino más bien misionera, en la óptica, justamente, de la misión ad gentes y de la nueva evangelización". Los detalles del "Año de la Fe" serán dados a conocer en los próximos días mediante una "Carta Apostólica" del pontífice.

El anuncio fue hecho durante la homilía en la Basílica de San Pedro. La celebración eucarística presidida por Benedicto XVI concluyó la reunión convocada por el Pontificio Consejo para la Nueva Evangelización que "tuvo la finalidad principal de profundizar en los ámbitos de un renovado anuncio del Evangelio en los Países de antigua tradición cristiana, y al mismo tiempo ha propuesto algunos testimonios y experiencias significativas".

23 de septiembre de 2011

Permanecer en Cristo es permanecer en la Iglesia

22 de septiembre de 2011. Berlín. Un día muy intenso caracterizó la primera jornada de Benedicto XVI en Berlín. Fue una jornada marcada por la actividad del pontífice en su papel de Jefe de Estado. Por ello se reunió con autoridades civiles y dirigió un discurso ante los legisladores. Como Supremo Pastor de la Iglesia Universal exhortó a los fieles a permanecer en la Iglesia aún a pesar de los escándalos.

A bordo del avión papal que lo trasladaba de Roma a Berlín el papa se refirió a los escándalos que han azotado a la Iglesia en Alemania en los últimos años: “Frente a los crímenes recientes… puedo entender que con informaciones de esa naturaleza, y sobre todo si suceden a personas cercanas, uno pueda decir: esta ya no es mi Iglesia. Pero yo diría que es más importante saber bien que ser Iglesia no es estar en cualquier asociación sino estar en la red del Señor, en la que se sacan peces buenos y malos…y por ello debemos trabajar contra estos escándalos.”

A su llegada al aeropuerto de la capital alemana, el Papa fue recibido por el Presidente Federal Christian Wulff, la Canciller Angela Merkel y autoridades religiosas. Inmediatamente después de su llegada el Pontífice se dirigió al Castillo de Bellevue, residencia oficial del presidente, en donde tuvo lugar la ceremonia de bienvenida. En su alocución Benedicto XVI señaló: “Aunque se trata de una visita de Estado no vengo para obtener objetivos políticos o económicos, sino para encontrar la gente y hablarles de Dios”. El pontífice también se refirió al individualismo y al papel de la religión en la sociedad: “la religión”, señaló, “es una cuestión fundamental para una convivencia bien lograda”. Después del mediodía el Papa recibió en la Sede de la Conferencia Episcopal Alemana a la Canciller Angela Merkel, ambos hablaron de la situación de Europa y del ecumenismo.

Ya por la tarde el Santo Padre sostuvo un muy esperado discurso en la sede del Parlamento Alemán. Al ser recibido por el presidente del Parlamento, varias veces fue ovacionado. Y de frente a los parlamentarios, Benedicto XVI se refirió al derecho, a la justicia, a sus fuentes y a la responsabilidad de los legisladores de frente a estas: “La política debe ser un compromiso por la justicia y crear así las condiciones básicas para la paz. Naturalmente, un político buscará el éxito, que de por sí le abre la posibilidad a la actividad política efectiva. Pero el éxito está subordinado al criterio de la justicia, a la voluntad de aplicar el derecho y a la comprensión del derecho”. Fue la primera vez en la historia que un Papa habló ante el pleno del parlamento alemán. Muchos parlamentarios expresaron su rechazo y como forma de protesta, no estuvieron presentes en la sesión.

Por la tarde el Pontífice celebró la Misa en el Olimpiadstadion de Berlín. Ante 61 mil asistentes el Papa se refirió al concepto de Iglesia: "Algunos miran a la Iglesia, quedándose en su apariencia exterior. De este modo, la Iglesia aparece únicamente como una organización más en una sociedad democrática, a tenor de cuyas normas y leyes se juzga y se trata una figura tan difícil de comprender como es la ‘Iglesia’. Si a esto se añade también la experiencia dolorosa de que en la Iglesia hay peces buenos y malos, grano y cizaña, y si la mirada se fija sólo en las cosas negativas, entonces ya no se revela el misterio grande y profundo de la Iglesia”. Ante ello el pontífice exhortó a permanecer en la Iglesia: “En nuestro tiempo de inquietudes e indiferencia, en el que tanta gente pierde el rumbo y el fundamento; en el que la fidelidad del amor en el matrimonio y en la amistad es frágil y efímera… el Señor resucitado nos ofrece aquí un refugio, un lugar de luz, de esperanza y confianza, de paz y seguridad. Donde la aridez y la muerte amenazan a los sarmientos, allí en Cristo hay futuro, vida y alegría. Permanecer en Cristo significa, como ya hemos visto, permanecer también en la Iglesia”.

Fotos: KNA-Bild